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Los beneficios de comer en familia durante el confinamiento

S.F.
El confinamiento puede ser una oportunidad para mejorar nuestros hábitos alimentarios. Muchas familias han vuelto a comer juntas cada día, en una costumbre puramente mediterránea, que puede permitir recuperar hábitos saludables.
En las comidas familiares (desayuno, comida y cena) es importante evitar tener la televisión encendida o cualquier otra pantalla (móvil, portátil...). Numerosos estudios han demostrado que comer con pantallas conduce a una mayor ingesta. Puede ser que la distracción de las imágenes elimine la percepción de los atributos de los alimentos, como el sabor, la textura y la apariencia; lo que retrasa el inicio de la sensación de tener suficiente, o saciedad, que hace que una persona deje de comer.
La ingesta «distraída» puede interferir con la memoria de lo que se ha comido y, también, puede conducir a una mayor ingesta posterior. Por el contrario, prestar atención a lo que se come puede reducir la ingesta excesiva inadvertida.
El hecho de estar toda la familia en casa es asimismo otra oportunidad para que los diversos miembros, especialmente los adolescentes y adultos más jóvenes, adquieran competencias y habilidades culinarias, de forma que conozcan el magnífico patrimonio gastronómico español, ese rico y saludable legado de nuestra dieta mediterránea. Puede ser el momento óptimo para recuperar, por ejemplo, recetas de lentejas, garbanzos y otras legumbres: rápidas, fáciles, económicas, sostenibles, sabrosas y nutritivas.
En cualquier caso, recuérdese que lo más importante de una buena comida es la compañía. Sintámonos agradecidos, en estos aciagos días, de comer varias veces al día y, además, con muchos de nuestros seres más queridos.

ABC, Domingo 19 de abril de 2020

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