Ir al contenido principal

Los niños españoles ya no quieren ser políticos porque les culpan de la crisis

Los niños españoles valoraban en el pasado la política como una de sus profesiones favoritas. Pero eso se ha acabado: por primera vez en 9 años, es la sexta menos deseada por los menores, según un estudio de Adecco (en PDF).
En ¿Qué quieres ser de mayor? han participado 1.000 niños de entre 4 y 16 años. La mayoría de los chicos quieren ser futbolistas (26,7%), y las niñas, profesoras (23,1%). Pero también saben lo que no quieren ser: basurero (10,6%) y médico (9,2%) son los oficios menos atractivos.
A los niños les gustan las actividades relacionadas con el deporte, seguidas de las vinculadas a las ciencias. Las niñas, por el contrario, prefieren trabajos relacionados con la educación y la sanidad.
adecco
Según Margarita Álvarez, directora de Comunicación de Adecco, estos resultados se explican al fijarse en lo que más valoran ellos -"el reconocimiento"-, y ellas -"la benevolencia y la ayuda a los demás”.
Esta diferencia de sexos también se refleja en el hogar: para el 55,8%, las madres son quienes, en mayor medida, se ocupan de las tareas domésticas, trabajen o no; el 39,6% opina que las comparten los dos progenitores y el 3,9% afirma que es el padre.

PROFESIONES MAS CURIOSAS
Además de las profesiones favoritas más "normales", están otras más originales: agente secreto, amazona, bailarín de breakdance, miembro de la policía científica, aventurero, arqueólogo, inventor y diseñador/probador de videojuegos también son las favoritas de muchos niños.
Los hay que van más allá en sus pretensiones, como un niño de Baleares de 5 años que quiere ser "jedi" (de La Guerra de las Galaxias), una niña valenciana de 6 a la que le gustaría ser "princesa", o un niño de 5 años que de mayor quiere ser “desempleado”. Otras profesiones extravagantes son “ser de los que van al monte con los quads”, “médica de gatos” o “hada de los dientes”.
Las profesiones menos deseadas también cuentan con respuestas ocurrentes: una niña vasca de 6 años asegura que no querría “ser cuidadora de comedor”, mientras que un chico de 8 afirma que él sería cualquier cosa siempre que no tuviese que “hacer deberes” y un chico andaluz de 10 años no querría verse en la piel del presidente del Gobierno.
Otras originales profesiones no deseadas son ladrón, copiloto, limpiador de alcantarillas o "trabajar con cocodrilos". Sin embargo, la respuesta más contundente es la de un niño vasco de 5 años que asegura que, en el futuro, lo que no quiere es “ser pequeño”.

REGAÑINA A LOS POLÍTICOS
Los niños son "más críticos que nunca" con la clase política española, según la encuesta: un 17,3% cree que los políticos son los culpables de la crisis económica.
El 51,1% de los menores opina que la crisis no acabará hasta dentro de muchos años, aunque la inmensa mayoría (47,6%) no se marcharía del país a buscar trabajo. Si lo hicieran, la primera opción para el 30% sería Estados Unidos.
Si montaran un negocio en el futuro serían en el sector de la alimentación (8,1%), seguido del deporte y la moda. Aunque algunos preferirían crear una empresa de "inventar cosas nuevas" o de "fabricar dinero".
¿Y cuando se jubilen? Tanto niños como niñas aseguran que se dedicarán a cuidar de la familia. Ellos también se aventurarían a dedicarse a otro trabajo o a proyectos solidarios, y ellas a realizar tareas domésticas o a viajar.
HUFFINGTON POST, Jueves 8 de agosto de 2013

Comentarios

Entradas populares de este blog

«Los buenos modales no están de moda, pero es imprescindible recuperarlos»

FERNANDO CONDE Hoy en día es frecuente enterarte por los medios de noticias relacionadas con la falta de respeto, el maltrato, el acoso, etc. Podemos observar muchas veces la ausencia de un trato adecuado a los ancianos, la agresividad incontrolable de algunos hinchas de fútbol; la poca estima a la diversidad de opiniones; la destrucción del medio ambiente; el destrozo del mobiliario urbano y un largo etcétera que conviene no seguir enumerando para no caer en el pesimismo que no conduce a nada y el problema seguirá ahí. Un problema que podríamos resumir en que se ha ido perdiendo el valor de la dignidad humana en general. Los modos para alcanzar la felicidad, siempre deseada, se apartan de las reglas y normas de conducta más elementales de convivencia colectiva que han acumulado las culturas y los pueblos a través de los siglos. La idea de que «la dignidad empieza por las formas» que resume este artículo es una afirmación bastante cierta, porque la forma, no pocas veces arrastr...

El tabú de estar desnudo en casa delante de los hijos

NATALIA LÓPEZ PEVIDA El encuadre no recogía más que algunos juguetes y dos caras, las de un padre y su  hijo  disfrutando de un buen baño, pero las críticas no se hicieron esperar cuando el bloguero y activista LGTBI Perez Hilton subió la fotografía a Instagram (imagen del artículo). El  selfie  solo podía ser el fruto de un " pervertido " o un " degenerado ", según algunas de las reacciones de quienes expresaron su horror ante la posibilidad de que el niño pudiese ver el cuerpo desnudo de su padre. Días después, Hilton zanjaba el tema declarando que se había duchado con el bañador puesto. ¿Por qué tuvo que justificarse? La desnudez paterna da lecciones que no todos entienden Mostrarse desnudo ante los hijos es un asunto delicado que cada familia gestiona a su manera, pero el choque entre las distintas perspectivas revela un oscuro tabú.  Hay un punto de vista que enfoca la exhibición del cuerpo humano como algo indigno , probablemente una herencia d...

Encontrada la conexión entre el cerebro y el intestino que está detrás de la adicción a la grasa

  DANIEL MEDIAVILLA El azúcar y las grasas son dos ingredientes que casi siempre están presentes en las comidas adictivas. Las bebidas carbonatadas, los zumos, las golosinas o las chocolatinas están cargadas de azúcar. Muchas patatas fritas, los bollos con crema o buena parte del menú en los restaurantes de comida rápida se ayudan de nuestro apetito por la grasa para hacer atractivos sus productos. El gusto de esos alimentos es importante, pero según un nuevo estudio, que acaba de publicar  la revista  Nature ,  también existe un sistema de señalización que comunica el intestino con el cerebro que explica el impulso detrás de uno de los  principales problemas  de salud de la humanidad: la obesidad. “ Estos resultados dan forma a la idea de que existen dos entradas sensoriales al cerebro: una codifica lo que nos gusta y otra lo que queremos. Esas dos entradas funcionan juntas. Primero, con la lengua, reconoces lo que te gusta, pero después el estómago te...