Ir al contenido principal

Por qué sin hijos serás más feliz

LAURA CENTOIRA

'ADULTS ONLY'

Qué bonitos que son los niños. Qué ricos. Qué monos... Sí, pero para un rato. No lo decimos nosotros, lo dicen las estadísticas. Porque la realidad es que cada vez son más las mujeres y hombres que sobrepasan los 40 sin intención alguna de tener hijos. Los nacimientos han caído en picado en nuestro país y a pesar de ello, todavía vemos este tema con recelo. ¿Infertilidad? ¿Falta de tiempo o recursos? No. Simple elección (con L).

GUERRA DE SEXOS

Para comprender mejor por qué hombres y mujeres toman esta decisión, Blackstone y Stewart, dos sociólogos americanos, entrevistaron a 21 mujeres y 10 hombres que habían decidido no tener hijos. Para su sorpresa, las razones que ambos sexos esgrimían fueron muy diferentes. Los hombres, por su parte, siguen criterios más individualizados. La falta de tiempo para sí mismos y la imposibilidad de dedicarse a sus proyectos (léase amigotes) fueron los motivos más recurrentes. Algunos incluso aseguraron que sólo con ver a los hijos de sus allegados se les quitaban las ganas. Las mujeres, por el contrario, tuvieron más en cuenta factores externos como el impacto que los hijos producen en las relaciones de pareja e incluso a la superpoblación.

MÁS FELICES

Además, todos ellos percibían como más infelices a las parejas con hijos. De hecho, según un grupo de psicólogos de la Universidad de California, aunque los futuros papás experimentan un subidón de autoestima antes del parto, ésta va disminuyendo con el paso de los años. Y ellas lo sufren más. Todo muy tranquilizador. Pese a que el estudio de Blackstone y Stewart es aún muy limitado (sólo tiene en cuenta una orientación sexual) ha conseguido humanizar a aquellos que deciden no tener hijos. No es fruto de una enfermedad, sino de una decisión libre. Y un poco también, del programa Hermano Mayor.
EL MUNDO, Miércoles 14 de septiembre de 2016

Comentarios

Entradas populares de este blog

«Los buenos modales no están de moda, pero es imprescindible recuperarlos»

FERNANDO CONDE Hoy en día es frecuente enterarte por los medios de noticias relacionadas con la falta de respeto, el maltrato, el acoso, etc. Podemos observar muchas veces la ausencia de un trato adecuado a los ancianos, la agresividad incontrolable de algunos hinchas de fútbol; la poca estima a la diversidad de opiniones; la destrucción del medio ambiente; el destrozo del mobiliario urbano y un largo etcétera que conviene no seguir enumerando para no caer en el pesimismo que no conduce a nada y el problema seguirá ahí. Un problema que podríamos resumir en que se ha ido perdiendo el valor de la dignidad humana en general. Los modos para alcanzar la felicidad, siempre deseada, se apartan de las reglas y normas de conducta más elementales de convivencia colectiva que han acumulado las culturas y los pueblos a través de los siglos. La idea de que «la dignidad empieza por las formas» que resume este artículo es una afirmación bastante cierta, porque la forma, no pocas veces arrastr...

El tabú de estar desnudo en casa delante de los hijos

NATALIA LÓPEZ PEVIDA El encuadre no recogía más que algunos juguetes y dos caras, las de un padre y su  hijo  disfrutando de un buen baño, pero las críticas no se hicieron esperar cuando el bloguero y activista LGTBI Perez Hilton subió la fotografía a Instagram (imagen del artículo). El  selfie  solo podía ser el fruto de un " pervertido " o un " degenerado ", según algunas de las reacciones de quienes expresaron su horror ante la posibilidad de que el niño pudiese ver el cuerpo desnudo de su padre. Días después, Hilton zanjaba el tema declarando que se había duchado con el bañador puesto. ¿Por qué tuvo que justificarse? La desnudez paterna da lecciones que no todos entienden Mostrarse desnudo ante los hijos es un asunto delicado que cada familia gestiona a su manera, pero el choque entre las distintas perspectivas revela un oscuro tabú.  Hay un punto de vista que enfoca la exhibición del cuerpo humano como algo indigno , probablemente una herencia d...

Encontrada la conexión entre el cerebro y el intestino que está detrás de la adicción a la grasa

  DANIEL MEDIAVILLA El azúcar y las grasas son dos ingredientes que casi siempre están presentes en las comidas adictivas. Las bebidas carbonatadas, los zumos, las golosinas o las chocolatinas están cargadas de azúcar. Muchas patatas fritas, los bollos con crema o buena parte del menú en los restaurantes de comida rápida se ayudan de nuestro apetito por la grasa para hacer atractivos sus productos. El gusto de esos alimentos es importante, pero según un nuevo estudio, que acaba de publicar  la revista  Nature ,  también existe un sistema de señalización que comunica el intestino con el cerebro que explica el impulso detrás de uno de los  principales problemas  de salud de la humanidad: la obesidad. “ Estos resultados dan forma a la idea de que existen dos entradas sensoriales al cerebro: una codifica lo que nos gusta y otra lo que queremos. Esas dos entradas funcionan juntas. Primero, con la lengua, reconoces lo que te gusta, pero después el estómago te...