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Los videojuegos pueden combatir la obesidad infantil

AGENCIAS
Los videojuegos han sido acusados de contribuir a la epidemia de obesidad infantil en los Estados Unidos porque, en general, su diseño no incluye ninguna actividad física. Ahora, un estudio sugiere que algunos de estos juegos electrónicos pueden fomentar el ejercicio físico entre los niños de las zonas marginales de las ciudades, un grupo social con alto riesgo de engordar de forma poco saludable. El trabajo, realizado por investigadores de la Escuela Universitaria de Salud Pública y Servicios de Salud George Washington (SPHHS), se publica esta semana en la revista Games for Health.
El trabajo es el primero que se centra en los afroamericanos y otras minorías con alto riesgo de obesidad. «Muchos viven en barrios que no disponen de lugares seguros para jugar o montar en bicicleta después de la escuela», explica Todd Miller, autor principal de la investigación y profesor asociado en el Departamento de Ciencias del Ejercicio en SPHHS.
Miller y sus colegas reclutaron a 104 niños entre los grados 3º y 8º -con edades comprendidas entre los ocho y los catorce años- de una escuela estatal en el Distrito de Columbia (Washington). Querían comparar el gasto energético durante las actividades de educación física y el resultante tras jugar a dos videojuegos: Dance Dance Revolution (DDR) y Winds of Orbis.

Ejercicio
Los niños asistieron con normalidad a sus clases de educación física, pero después fueron incluidos, al azar, en una de tres actividades distintas: tres sesiones de 20 minutos de DDR, del videojuego Orbis, o la clase de gimnasia habitual. Un investigador midió los gastos energéticos de cada menor durante las sesiones.
Los resultados demuestran que, de media, los niños gastan más energía en las actividades de educación física. Sin embargo, en el caso de los alumnos de los grados 3º a 5º -de entre ocho y once años- los videojuegos también les impulsaron a moverse lo suficiente para cumplir con los criterios de actividad física saludable. «Eso sugiere que los juegos electrónicos pueden ser una alternativa útil a la tradicional educación física, al menos para los estudiantes más jóvenes», explica Miller.
Sin embargo, los videojuegos no fueron capaces de empujar a los niños y niñas de la escuela intermedia a hacer ejercicio. «Solo los adolescentes varones jugaron lo suficiente para lograr un gasto adecuado de energía», explica Miller. Esta tendencia coincide con investigaciones anteriores y muestra que las chicas apenas se mueven, ni en la clase ni para jugar.

Las adolescentes hacen poco ejercicio
El trabajo expone además que con el paso de los años, existe una tendencia a disminuir la actividad física. Miller asegura que es alarmante «porque si los niños, y especialmente las niñas, dejan de jugar deportes de equipo o de moverse durante los años de la adolescencia, pueden aumentar de peso muy rápidamente», lo que las predispone «a convertirse en adultas obesas y a enfermedades como la diabetes tipo 2», concluye el investigador.

 ABC, Jueves 10 de enero de 2013

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