LAURA PERAITA No hay duda de que nadie nace con la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Se aprende de nuestra experiencia con las figuras de apego, que se va practicando y entrenando a lo largo de la vida. Aún así, a veces es difícil ponerse en la piel del otro , a no ser que pasemos por la misma situación. Según Esther Blanco , psicoterapéuta de la Clínica Andrés Calvo y Esther Blanco, los niños y niñas de 2 a 3 años ya saben que el otro tiene un punto de vista diferente al suyo, aunque no sepan situarse en el lugar del otro en todos los casos. « El conocimiento y la compresión de los demás no se limita a conocer el punto de vista del otro, sino también a comprender lo que sienten los demás. Los niños a esta edad son capaces de reconocer las emociones más simples de los otros. A lo largo de los años van siendo capaces de reconocer emociones cada vez más complejas. Así, a los 7 años ya son capaces de indicar situaciones en la que una persona siente orgullo, pr...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer