S.F. El alcohol produce efectos más graves en el feto que cualquier otra droga y los bebés de madres que han bebido de forma continuada durante sus meses de embarazo están expuestos a sufrir anomalías físicas, mentales, conductuales y cognitivas. Al conjunto de todos estos trastornos, muchos de ellos irreversibles y sin tratamiento, se le conoce como síndrome alcohólico fetal (SAF), según han informado desde la Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas de Carcaixent (Valencia). El consumo de alcohol durante el embarazo puede provocar en el recién nacido anomalías cráneo-faciales, retraso en el desarrollo físico, y daños en el sistema nervioso central , la estructura anatómica del cerebro y en el funcionamiento neurológico e intelectual... Además, señalan las fuentes, existen otros signos que se relacionan con el síndrome alcohólico fetal como alteraciones cardiacas, óseas y articulares; así como trastornos...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer