FRAN SÁNCHEZ BECERRIL La muer te, por desgracia, está estas semanas más presente que nunca en nuestra realidad . Los datos diarios –cada vez más esperanzadores aunque terriblemente tristes– de fallecidos por covid-19 nos hacen ser conscientes de la finitud de la vida, a pesar de que en esta sociedad hedonista sea un tabú. Uno de los espacios donde la muerte ha sido ignorada por completo , aunque seguramente sería el propicio para ahorrar sufrimiento, es el sistema educativo español . A pesar de que está presente en todas las esferas de la vida, una de las mayores flaquezas en los colegios de nuestro país es la omisión de la conciencia de muerte y de finitud de la vida . Así lo demuestran investigaciones académicas como ‘ ¿Está la muerte en el currículo español? ’ e ‘ Inclusion of death in the curriculum of the Spanish Regions ’. De estos estudios se desprende que, aunque se trate la muerte en ciertos contenidos (el ciclo vital, el Holocausto, las ...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer