La palabra merienda está íntimamente asociada a la infancia, a ese momento feliz en el que los niños terminan las clases y salen del colegio entre risas y juegos. Pero también es una comida primordial : tras el esfuerzo en clase, llega el momento de reponer fuerzas. Ese tentempié debe ser saludable, lo que no quiere decir que no pueda ser rico y divertido. Y, también, debe ser fácil de preparar, porque nuestro ritmo de vida no siempre nos permite disponer de todo el tiempo que desearíamos. Pero ¿cómo compatibilizar tantas variables? Optando, en primer lugar, por alimentos frescos, que aportarán energía, vitalidad y los nutrientes necesarios para el desarrollo infantil. Las frutas serán las protagonistas, pero también incluiremos lácteos de calidad y verduras. Apostar por los frescos es imprescindible, así como acudir al lugar en el que nos garanticen su calidad y frescura. ¿Nuestro punto de referencia? Supermercados El Corte Inglé...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer