LAURA PERAITA « Como no te portes bien, no van a venir los Reyes», «cómete todo porque si no te traerán carbón», «acuéstate enseguida que los Reyes Magos están observándote y si no obedeces darán tus regalos a otros niños más buenos »... La Navidad es la época por excelencia en la que los padres « utilizan » a los Reyes Magos como un recurso para presionar y amenazar a sus hijos en un intento desesperado para que cumplan con aquello que se les dice. « Los padres machacan mucho durante semanas antes de la Navidad con este asunto —apunta María Rosa Ferrero , psicóloga del Hospital Vithas Nuestra Señora de América—. Pero ¡cuidado! porque deberían cumplir con sus amenazas. ¿Qué ocurre? Que cuando llega el momento a los padres les da pena porque piensan en la ilusión que le hacen los regalos y ceden. Un grave error ». Esta psicóloga explica que un castigo de este tipo se suele poner en un momento de gran crispación por parte de los adultos pensando en que va a tener fuerz...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer