CARME CHAPARRO Ahora que se acaban las vacaciones y que los niños están a punto de volver al colegio, quizá empiecen a echar de menos la que -verano tras verano- es una de las frases más repetidas por sus hijos: "Mamá (o papá) me aburro" . ¿Qué contesta un padre a eso? En general, lo primero que sobreviene es un sentimiento de culpa : no me estoy ocupando lo suficiente de mis hijos, no lo estoy haciendo bien o no soy capaz de idear actividades interesantes con ellos. Y ahora, hagan memoria y recuerden cuando ustedes eran pequeños. Un verano en el pueblo, por ejemplo. Sin consolas, ni móviles, ni televisión; cuando un camino de tierra se convertía en un planeta alienígena por explorar, cuando una partida de canicas duraba toda la tarde, o cuando simplemente nos sentábamos en el quicio de la ventana más ancha de la calle para hablar durante horas. Siempre era demasiado pronto para irnos a casa . Siempre queríamos dar una patada más a otra piedra, o una vuelta ...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer