C.F./MADRID El mundo parece estar dividido en dos clases de personas: las que quieren ser felices y las que saben lo que quieren. « Es orientador saber a cuál pertenecemos. Si sirve de ayuda, diría que solo uno de estos grupos lee libros de autoayuda », aclara con ironía Gregorio Luri , filósofo, buen conocedor del mundo educativo, en el que ha trabajado como docente en todos los niveles, de la escuela a la universidad, y autor de Mejor Educados . Para él, es « mucho más sensato enseñar a nuestros hijos a superar las frustaciones inevitables que hacerles creer en la posibilidad de un mundo sin frustraciones». En el mundo educativo esta máxima es todavía más evidente, a juicio de Luri. « Cada vez que oigo a un maestro defender que su trabajo no es transmitir conocimientos, sino hacer felices a sus alumnos, me compadezco de estos . Tienen muchas posibilidades de salir de la escuela infelices e incultos », dice. Su consejo es que si vuestros hijos van a una de esas escue...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer