ROCIO DE FELIPE La imaginación de los niños se « desata » en la oscuridad. El hecho de no tener referencias visuales hace que los niños no se encuentren seguros y empiecen a imaginar la existencia de alguna presencia extraña e imaginaria como los fantasmas, los monstruos, etc.. El miedo a la oscuridad suele iniciarse alrededor de los dos años - momento que coincide con el intenso desarrollo de la imaginación del niño-, continúa siendo frecuente en edades posteriores y empieza a disminuir hacia los nueve años . Los efectos mas frecuentes del miedo a la oscuridad se manifiestan a través de pesadillas y terrores nocturnos que producen al niño situaciones de inseguridad. En ocasiones, el miedo no solo no desaparece, sino que se convierte en fobia a la oscuridad. En estos casos mucho menos frecuentes, el miedo a la oscuridad produce respuestas fisiológicas (sudoración o palpitaciones) y cognitivas (oír golpes inquietantes, la respiración de un monstruo, etc). Tener mie...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer