CHRISTINE GROSS-LOH ¿Qué pensaríais de una mamá primeriza que ofrece a su pequeño un extenso surtido de snacks saludables salidos de una bandeja de cubitos de hielo? ¿Y de otra madre coraje que interviene en el juego de sus hijos al menor signo de discordia? En ambos casos, era yo la mamá que actuaba. Existen ciertas verdades evidentes en lo que a ser buenos padres se refiere. Nuestro trabajo es mantener seguros a nuestros hijos, permitirles desarrollar su potencial y hacer lo posible por que estén sanos y felices. La madre que solía ser y la que soy ahora tienen el mismo objetivo: criar a unos niños con confianza y seguridad en sí mismos, y con éxito. Pero, después de doce años como madre, de los cuales cinco yendo y viniendo de Japón, dos como investigadora, viajando por Europa y Asia y dando decenas de entrevistas con psicólogos, expertos en el desarrollo del niño, sociólogos, educadores, administradores y padres en Japón, Corea, China, Finlandia, Alemania, Su...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer