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Cómo evitar que la otitis arruine las vacaciones de tus hijos

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La otitis es uno de los peores enemigos de las vacaciones con niños. Ya sea zambulléndose en la piscina o nadando plácidamente en una playa, ese hilillo de agua que se cuela y que se resiste a marcharse puede provocar una infección que acabe arruinando las vacaciones. Por eso, este año, el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro (Madrid) ha distribuido una serie de consejos para evitar que esto ocurra.
"El agua retenida, junto con la temperatura interior del oído, crean un ambiente ideal para la proliferación de gérmenes, que, al alterarse el manto lipídico de la piel, consiguen atravesar la barrera cutánea y provocar la infección", explica la doctora María José Hernández García, responsable del Servicio de Otorrinolaringología de este centro. La mayoría de los consejos son sencillos, como secarse bien el oído o evitar los bastoncillos.
Aunque una otitis no tiene por qué tener complicaciones, si no se cura bien puede acarrear problemas más serios. La prevención y un correcto tratamiento son los aliados más potentes para evitarlo. Estos son los consejos que ha diseñado la doctora Hernández García para que nada amargue un verano en familia.
  • Secarse bien el oído al salir de la piscina. Parece una obviedad, pero muchas personas olvidan hacerlo. En principio, basta con la toalla, aunque el hospital recomienda también otros métodos más sorprendentes : "Si se tiene la sensación de que se ha introducido agua en el canal auditivo del niño, utiliza el secador de pelo al llegar a casa".
  • No usar los bastoncillos. "Los bastoncillos están del todo contraindicados para secar la humedad o el agua del interior del canal auditivo, ya que pueden empujar hasta el interior del oído al cerumen, que a su vez puede contener gérmenes, e incluso llegar a provocar una rotura del tímpano si se utiliza sin cuidado", explica la doctora. Estos objetos deben usarse solamente para limpiar la parte externa de la oreja.
  • Utilizar tapones. En caso de que el niño sea muy propenso a estas infecciones, la doctora apunta a que el uso de tapones puede ser una buena forma de esquivar la otitis este año. Aún más si el niño tiene drenajes por una operación reciente o patologías como las dermatitis.
  • Limpiar el odio. Es una práctica que debe hacerse también el resto del año, pero que conviene recordar. La otitis se produce por la aparición de gérmenes tras el estancamiento de agua en el oído. Por eso, limpiar el cerumen garantiza que sea más difícil.
  • No realizar zambullidas violentas y ni bucear en exceso. La estampa de un niño que presume delante de sus padres o sus amigos de saber tirarse de cabeza a la piscina es típica en verano. Pues bien, no es la mejor idea para los que buscan huir de la otitis, ya que las zambullidas bruscas favorecen la entrada de agua en el canal auditivo. Lo mismo ocurre con el buceo y el aumento de presión que ello conlleva. No se trata de prohibir, sino de evitar que no pasen demasiado tiempo bajo el agua.
  • Asegurarse de que el agua de la piscina cumple con todos los estándares de higiene. Es otro de los consejos básicos. El riesgo de aparición de gérmenes se dispara si el agua no cumple con la higiene básica.
  • Los antibióticos, mejor en gotas. Si pese a haber seguido todos los consejos, no se logra esquivar la otitis, hay que centrarse en el tratamiento. Lo fundamental es seguir las instrucciones del médico, que suele recomendar analgésicos y antibiótico. La experta recomienda que el fármaco se administre en gotas depositadas en el oído, ya que "con administración oral el fármaco llega mucho peor a la zona afectada", según apunta la experta.
EL MUNDO, Jueves 11 de agosto de 2016

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