VÍCTOR CASARO BAÑARES nvestigador, Pontificia Universidad Católica De Chile Qué felices éramos la semana pasada cuando no sabíamos que una dieta rica en carne roja era mala. El caso es que nos plantan en portada un salchichon junto a la palabra cáncer en negrita y nos tiemblan las piernas. Y con las redes sociales, mucho peor, se genera una guerra pro-cárnicos contra veganos que da mucho jueguillo, que si "mandadme los jamones que no queráis a esta dirección ", que si " los vegetarianos llevamos años avisando ", tuits, memes, etc . Así que entramos en un estado catatónico de sorpresa-enfado-risas que nos lleva a prestarle atención esta semana a esta cuestión, hasta que la semana que viene aparezca la noticia del descubrimiento de otro planeta similar a la Tierra y lo comentemos mientras nos comemos un sándwich de mortadela. ¿Y por qué tenemos que comer menos carne? Bueno, mucha gente que sabe de esto ya lo había dicho, pero claro, sin grandes...
“Menos productos de lujo y más Hacendado, menos móviles y más tiempo en familia, menos juegos de consola y más bicicleta, menos recompensas materiales y más muestras de cariño, menos televisión y más paseos en la montaña observando la naturaleza, menos ruido y más silencio. Aprendiendo que lo bueno y lo valioso lleva su tiempo y esfuerzo” Catherine L`Ecuyer