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A más de un metro, se evitan el 82% de los contagios

JOSEP CORBELLA

En las distancias ­cortas es donde el coronavirus se la juega.

Según el estudio más amplio realizado hasta la fecha sobre cómo prevenir la transmisión de la ­Covid, el riesgo de contagio es cinco veces más bajo si se mantiene una distancia de por lo menos un metro entre personas. Si la dis­tancia se amplía a dos metros, el nivel de protección es del doble que a un metro.

El estudio, impulsado por la ­Organización Mundial de la Salud (OMS) para guiar la toma de decisiones sobre prevención de la enfermedad, también indica que las mascarillas reducen de manera sustancial el riesgo de contagio. Advierte, sin embargo, que el nivel de la evidencia científica sobre el uso de mascarillas fuera de centros sanitarios es bajo.

Los autores del estudio han revisado todos los datos disponibles sobre la prevención de contagios de los coronavirus causantes de la Covid, el SARS y el MERS, tanto en centros sanitarios como en otros lugares. Han recogido datos de 44 investigaciones, en las que han participado 25.697 personas, sobre la eficacia de las mascarillas, de la protección ocular y de la ­distancia interpersonal. Las conclusiones del trabajo, en el que han colaborado instituciones cientí­ficas de nueve países, se han presentado en la revista médica The Lancet .

“Nuestros resultados son los primeros que sintetizan toda la ­información directa sobre la Covid-19, el SARS y el MERS y ofrecen la mejor evidencia científica disponible hasta ahora sobre estas intervenciones”, declara en un comunicado Holger Schünemann, codirector de la investigación, de la Universidad McMaster en Hamilton (Canadá). “Los gobiernos
y la comunidad de salud pública pueden utilizar nuestros resul­tados para dar recomendaciones claras […] con el objetivo de reducir el riesgo de infección”.

Siete de las 44 investigaciones se han centrado en el coronavirus de la Covid, 26 en el del SARS y 11 en el del MERS.

Distancia interpersonal

Mejor dos metros de separación que solo uno

El riesgo de contagio se reduce a una quinta parte si se mantiene una distancia interpersonal de más de un metro que si no se mantiene, según se deduce de nueve investigaciones en las que han participado 7.782 personas. En las condiciones analizadas en los estudios, un 12,8% de personas que no guardaban un metro de distancia de seguridad resultaron infectadas; entre las que sí mantenían la distancia de seguridad, se contagiaron un 2,6%.

Los investigadores han calculado que, por cada metro adicional de distancia, el riesgo de transmisión del virus se reduce a la mitad. Así, a dos metros se producen la mitad de contagios que a un metro. Y a tres metros, una cuarta parte.

El riesgo de contagio más allá de tres metros depende de si el virus se transmite sólo por medio de gotas, que tienden a caer por su propia gravedad, o también por medio de aerosoles, que pueden desplazarse por el aire a distancias mayores. “El debate sobre el rol de los aerosoles continúa”, escriben los investigadores en The Lancet . “En el momento actual, hay consenso en que el SARS-CoV-2 se trans­mite principalmente a través de gotas grandes y de contacto [con superficies en las que puedan ­haber caído las gotas]. No hay ­datos que sustenten la presencia de virus viables en el aire fuera de procedimientos que generan aerosoles [en los hospitales]”.

Los autores del trabajo advierten que la calidad de la evidencia científica sobre la distancia in­terpersonal ofrece una “certeza moderada”. Pero concluyen que “los resultados sustentan la im­plementación de medidas de distanciamiento físico de por lo menos un metro y, si es viable, de dos metros o más”.

Mascarillas

Protegen, pero todavía no se sabe cuánto

Los resultados de diez estudios en los que han participado 2.647 personas indican que el riesgo de contagio se reduce en más de un 80% si se lleva mascarilla. Concretamente, en las condiciones anali­zadas en los estudios, resultaron infectadas un 3,1% de las personas que llevaban mascarilla frente a un 17,4% de las personas que no la llevaban.

El nivel de protección, sin embargo, depende del tipo de mas­carilla utilizada y de quién la uti­liza. Las mascarillas de tipo FFP2 previenen más contagios que las quirúrgicas. Y la protección más eficaz se observa cuando quienes las utilizan son profesionales sa­nitarios. En los casos en que se utilizan en hogares en los que hay una persona enferma, el riesgo de contagio se reduce solo un 44%.

Ningún estudio ha evaluado aún el nivel de protección si la mas­carilla se utiliza en otros lugares como en medios de transporte, en comercios o en la calle. Un ensayo clínico actualmente en curso en Dinamarca en el que participan 6.000 personas es el primero que está evaluando la eficacia del uso de mascarillas en espacios públicas fuera de hospitales. Los resultados se esperan en verano.

En el caso de las mascarillas,la calidad de la evidencia científica ofrece una “certeza baja”, señalan los autores del trabajo. “Se nece­sitan con urgencia investigaciones de alta calidad, incluidos ensayos clínicos, sobre la eficacia de los distintos tipos de mascarilla en la población general y para la protección de los profesionales sa­nitarios”.

Los datos disponibles por ahora, concluyen, indican que, “para el público general, (…) las mascarillas están asociadas a protección, incluso en entornos no sanitarios”.

Aun así, “los ciudadanos deben tener claro que llevar mascarilla no es una alternativa a mantener la distancia física o a medidas básicas como la higiene de manos, sino que puede añadir una capa más de protección”, declara en un comunicado Derek Chu, primer autor de la investigación, de la Universidad McMaster.

Protección ocular

Pantallas y gafas reducen el riesgo de contagio

Protegerse los ojos con gafas o pantallas reduce a un tercio el riesgo de contagio, según se desprende de trece estudios en los que han participado 3.713 personas. También en este caso la calidad de la evidencia científica ofrece una “certeza baja” y los estudios se han centrado en profesionales sani­tarios. Pero los investigadores sostienen que “la protección ocular puede ser eficaz en entornos comunitarios”.

Aunque nuestros resultados aportan evidencia de certeza moderada o baja, este estudio pro­porciona la mejor evidencia disponible actualmente para guiar el uso óptimo de estas medidas”, declara Karla Solo, de la Universidad McMaster.

LA VANGUARDIA, Martes 2 de junio de 2020


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