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5 signos de que tu ansiedad por el covid-19 ha llegado al límite (y cómo solventarlo)

Vivimos tiempos difíciles en esta crisis del coronavirus. Aislamiento de amigos y seres queridos, enfermedad, miedo al contagio, pérdida de empleo e inestabilidad económica, entre otros, están provocando que nuestra salud mental se vea afectada de manera grave.

Uno de los síntomas que podemos padecer es la ansiedad, un estado normal dadas las circunstancias, pero que debemos evaluar para comprobar si estamos rebasando los límites a medida de que seguimos viviendo esta pesadilla que, desgraciadamente, parece que va a durar.

"Vivimos constantemente con un nivel de miedo y un estado de excitación similar al de los veteranos de guerra", señala a CNN Jane Webber, psicóloga y profesora de Educación en la Universidad Kean en Nueva Jersey (Estados Unidos). "Y nuestro sistema nervioso simpático sólo puede permanecer en ese estado abrumado, casi frenético durante un determinado espacio de tiempo antes de que nos estrellemos".

¿Y cuales son las señales que nos da nuestro organismo de que estamos llegando al límite de aguante?

Sueño pobre

"Cuando las pesadillas se convierten en algo normal y nuestra calidad del sueño es constantemente mala, es a menudo la primera señal de que tal vez necesitemos tomar medidas para mejorar nuestra salud mental", explica Shauna Springer, psicóloga especializada en traumas. Dormir mal es un círculo vicioso. La ansiedad no sólo crea un sueño pobre, la falta de sueño de calidad puede conducir a ansiedad, estrés depresión.

Centrarse en las malas noticias

Mientras que estamos encerrados, ver constantemente noticias alarmantes de los medios sobre el crecimiento del virus y la crisis de la economía es otra señal de advertencia, según Springer. "Si pasamos los días en una especie de trinchera esperando malas noticias, esa es otra señal de que las cosas están entrando en un rango más clínico".

Pérdida de interés y placer

Para Springer, una señal aún más seria es cuando perdemos el gusto por la conexión con los demás y dejamos de relacionarnos, aunque sea virtualmente, con amigos y familiares. "Cuando no podemos encontrar placer en nada y comenzamos a sentirnos anestesiados en vez de conectarnos con los demás o hacer cosas que valoramos o queremos hacer con nuestras vidas, esa es una señal de que podemos necesitar ayuda y apoyo".

Impotencia o ansiedad paralizante

Si la amenaza actual de Covid-19 ha despertado sentimientos de impotencia o una pérdida de identidad y propósito después de ser despedido de un trabajo, eso también puede ser una señal clave de riesgo, afirman los expertos. "Una sensación abrumadora de impotencia a menudo conduce a síntomas de trauma", explica Springer. "Aquellos de nosotros que hemos sido despedidos de un trabajo, podemos sentir como si hubiéramos perdido nuestra identidad, debido a la ausencia de los roles y relaciones que dan sentido a nuestras vidas, y por lo tanto nos sentimos indefensos. Podemos estar en riesgo".

La impotencia puede convertirse en una ansiedad oscura y paralizante, que es otra señal de que necesitamos ayuda. "La ansiedad incapacitante es cuando te sientes constantemente inundado de sentimientos de pánico. No tienes una sensación de esperanza en el futuro y si esto se desarrolla durante un período prolongado de tiempo, es cuando la ansiedad entra en una fase más oscura y realmente merece apoyo clínico", añade la psicóloga.

Pensamientos de suicidio

Pensar en quitarnos la vida es, por supuesto, una señal de que se necesita ayuda profesional inmediata. "Cuando comenzamos a pensar cómo no nos echaran de menos o que somos una carga para aquellos que amamos, esa es una señal crítica de que necesitamos ayuda de inmediato".

Ante este negro pronóstico, ¿qué podemos hacer? No te preocupes, existen soluciones

¿Cómo hacer frente a esta situación?

Lo primero que hay que hacer es mantenerse socialmente conectado con amigos y seres queridos a pesar de que estés físicamente separado. La tecnología es una gran manera para hacerlo eso, ya sea a través de videollamadas por Internet, o mediante el teléfono.

"En lugar de depender de las redes socialespodemos hacer una lista de las 10 o 20 personas que más nos importan y llamar a una de esas personas cada día", afirma Springer, que sugiere ampliar ese círculo a personas con las que tal vez no tengamos tanto trato y las llamemos también, pues pueden sentirse tan aisladas como nosotros. "Compartir nuestra propia experiencia es cómo vamos a superar esto. Cuando nos conectamos, sobrevivimos".

En las sesiones de terapia, señala Webber "lo que más enseñamos es la respiración profunda. Es gratis, no cuesta nada y realmente funciona". Para hacerlo correctamente debes respirar por la nariz, aguantar la respiración y luego exhalar muy lentamente a través de la boca como si estuvieras respirando a través de una pajita. "Cuando respiras lentamente, mejoras toda tu imagen de la vida y reduces tu nerviosismo", añade.

Por otro lado, la ciencia ha demostrado que las personas que practican la gratitud son más felices y optimistas. "Una cosa que recomiendo a todos en tiempos de miedo es escribir dos o tres cosas cada día por las que estás agradecido. Cambia tu visión del mundo", sostiene Webber.

También puedes luchar contra la ansiedad tomando el control de cómo piensas. "Una de las maneras de hacerlo es sacar una hoja de papel, poner una línea en el medio y por un lado escribir las cosas que no podemos controlar en este momento, y por el otro escribir lo que podemos controlar", dice Springer. "Y luego formamos un plan de acción que nos permite variar esas cosas que podemos controlar".

Respecto a aquellas personas que han perdido su trabajo, Springer recomienda que usen el tiempo para aprender algo nuevo o perfeccionar o adquirir algunas habilidades. Para ello, se cuenta con mucha formación de alta calidad barata o gratuita en Internet.

Nuestros días y noches se mezclan. Una manera de defenderse es establecer un horario que separe la búsqueda de trabajo o el trabajo en casa y el tiempo libre, especialmente el ejercicio, que es fundamental para aumentar nuestro estado de ánimo mental. "Tenemos que crear rutinas para superar este mundo absolutamente surrealista", señala Webber. "Concéntrate en las pequeñas cosas, como hacer una comida especial, tejer, meditar, hacer yoga o hacer algo físico para ayudarnos a alcanzar un estado mental más tranquilo".

En este esfuerzo es importante limitar el tiempo de visionado de medios de comunicación o redes sociales, especialmente si sientes que te generan ansiedad. "Hay mucha desinformación en las redes sociales. Cuando se combina con una gran cantidad de información contradictoria, crea más ansiedad para las personas".

Durante mucho tiempo se ha dicho que "la risa es la mejor medicina", y eso se aplica a la ansiedad de nuestros tiempos. "Recuerda, no puedes estar ansioso y sonreír al mismo tiempo. Eso es una cosa fisiológica", recuerda Webber. Así, ver películas cómica, hacer bromas o escuchar relatos divertidos resulta una buena manera de olvidarnos de la ansiedad.

A pesar de las incógnitas que hay con el Covid-19, procura siempre ser optimista. "El optimismo siempre es mejor que el pesimismo. Y el optimismo siempre es mejor que el realismo. Si tenemos la esperanza de que sucederá lo mejor, podríamos decepcionarnos, pero esa esperanza llegará a la persona que amas", concluye Webber.

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